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25 de Agosto de 2019
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05-07-2019 | Locales

Visión del Dr. Ibars y el Dr. Samaniego, docentes de la UNaF, acerca del Acuerdo MERCOSUR-Unión Europea

Mucha euforia, mucho Marketing y poca claridad

Todo Acuerdo de Integración, sea en la Modalidad de Zona de Libre Comercio (como el que nos convoca en esta oportunidad), una Unión Aduanera o un Mercado Común, se construye sobre las bases de Propósitos, Principios y Reglas que deben ser adecuadamente expresados y debidamente explicados y aclarados a quienes son sus destinatarios, es decir, la comunidad toda. Ellos se materializan mediante las rebajas y/o eliminación de las barreras arancelarias, facilitando el libre acceso de los productos a los mercados internos.
  






Desde el ámbito académico, sentimos la necesidad y la obligación de acercarle nuestra visión acerca del pretendido y tan promocionado acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y el MERCOSUR, por parte de un sector (fundamentalmente el agro) y especialmente por el Gobierno Nacional.

Tales propósitos, reglas y principios deben tener siempre como premisa el mejoramiento de la calidad de vida de la población. A priori, por lo poco que se publica, y otro tanto por haber tenido la fortuna de conocer bastante el tema por haber participado, durante un tiempo, de las negociaciones (marco de este acuerdo), estamos en condiciones de adelantar que dicha premisa no se encontraría presente en el promocionado acuerdo.

ASPECTOS MÁS SALIENTES DEL ACUERDO

A grandes rasgos, y con las limitaciones que encierra la escasa difusión acerca del contenido del acuerdo, nuestra sensación inicial encuentra fundamentos en algunas cuestiones esenciales que exponemos a continuación:

Sector Automotriz: El MERCOSUR se compromete a eliminar en un 35% los niveles de aranceles en este sector para el ingreso de vehículos provenientes de la Unión Europea (UE), en un plazo de 15 años.
Para el sector de Autopartes se prevé una reducción de entre el 14 al 18% para el mismo plazo.
Maquinarias: (Agrícolas, Viales etc.). El MERCOSUR se compromete a la eliminación de aranceles en un 14 al 20%.
Industrias Químicas: Se prevé una rebaja arancelaria del 18%.
Industria Farmacéutica: Rebajas arancelarias de 14%.
Calzados y Textiles se acordó una rebaja arancelaria del 35%.
Requisitos de Desempeño (RD): La E. ha exigido especialmente la eliminación de los RD. Que son los RD? Hace referencia a las medidas requeridas para que los inventores extranjeros utilicen una cierta proporción de recursos locales cuando produzcan bienes o brinden servicios. Incluye requisitos locales de propiedad, empleo local, requisitos de capacitación de aptitudes, requisitos locales para la adquisición y requisitos de transferencia de tecnología. Las medidas de contenido local son un tipo de requisitos de desempeño.
Esto sería absolutamente incompatible con las leyes argentinas sobre Software, de Autopartes y el programa de Energías Renovables. Conspira contra el desarrollo local de proveedores a empresas tales como YPF, Aerolíneas Argentinas, etc.

Carnes Refrigeradas: En el pretendido acuerdo, la UE ofrece el ingreso de 99 mil toneladas de carne anual. Actualmente el cupo de ingreso de carnes a la Unión es de 63 mil toneladas. En la negociación de la etapa anterior, se solicitaba una cuota de 400 mil toneladas.
Arroz: La UE ofrece el ingreso sin aranceles en 6 años, pero con cupos.
Carnes de Aves: la UE ofrece el ingreso de 180 mil toneladas. Con Cupos.
Compras Públicas o Gubernamentales: La UE se asegura la participación, en igualdad de condiciones, de licitaciones para Obras Publicas y/o Compras gubernamentales.
Libre Navegación Fluvial y Marítimas: La UE exige la libertad de navegación en aguas jurisdiccionales (Ríos y Mares) argentinos. Ello posibilitará el transporte de conteiner y todo tipo de cargas, incluso en lo referente a Transportes Multimodales, cuando el transporte exige el traslado por más de un medio (fluvial, marítimo, terrestre, Ferroviaria).
Nominación de Origen (Reglas de Origen). El acuerdo prevé la prohibición del uso de productos que, cuya denominación responden a su lugar de origen. Así, por ejemplo, no podrá usarse en adelante la denominación de productos vitivinícolas, por ejemplo “vinos de la Rioja”, pues existe esa denominación de marca de vino producido en una Región de España denominado “vinos de la Rioja” que responde a esa región de España. Tampoco se podrá hacer referencia a denominaciones de productos tales como “muzarella”, queso “Regianitto”, etc.
Otra dificultad es la determinación del origen del producto ya que no se prevé el componente de productos locales o regionales que deben contener para la determinación del origen del producto. Esto es fundamental en una zona de Libre Comercio, pues, solo circulan libremente (o con las rebajas arancelarias establecidas) aquellos productos que pertenecen a la región o países que pertenecen al bloque.
Se ha sostenido con énfasis, por parte del Gobierno Nacional, las bondades de este acuerdo y se adjudican el éxito de una negociación que lleva 20 años. Sin embargo, nos parece oportuno señalar algunas cuestiones que, a nuestro criterio, han incidido en el acuerdo.

Entendemos que, no se trata del mismo acuerdo negociado inicialmente, ni siquiera el que, con sucesivas modificaciones, se ha intentado concluir. Precisamente, la demora y el fracaso en las negociaciones obedecieron a que se trataba de un Acuerdo con resultado de “suma cero” para el MERCOSUR. Las exigencias de la UE hacían imposible celebrar un acuerdo con claras desventajas y altamente perjudiciales para nuestra Sub-Región.

En segundo lugar, las circunstancias geopolíticas y geoestratégicas han variado notablemente. El notable acercamiento de China y su incidencia en nuestra región en los últimos 6 u 8 años, ha constituido un elemento de preocupación y de presión, tanto para los Estados Unidos como para la UE.

Por otra parte, no debe perderse de vista que en nuestra región soplan vientos favorables a los intereses de la UE, un bloque históricamente proteccionista de su estructura productiva (en especial del sector agro-industrial), ya que, casualmente, en los países del MERCOSUR los gobiernos pregonan un excesivo apego a las aperturas indiscriminadas de los mercados sin mayores apegos a la protección de la producción local, los que resultan muy permeables y funcionales a los intereses foráneos.

Al margen de la euforia del Gobierno Argentino por lo que, supuestamente, constituye un logro en materia de política exterior, este “proyecto de acuerdo” aun debe transitar un largo y complejo derrotero para su eventual entrada en vigor.

En primer lugar, debe ser aprobado por los 4 estados miembros del MERCOSUR (congreso), por La Comisión Europea en la UE., por el Parlamento Europeo y por cada uno de los 28 Estados que lo conforman. El sistema de acuerdo por “consenso” y “simultaneo” que rige en el MERCOSUR nos hace pensar que será una tarea casi imposible de ser superada para el éxito que pretende el Gobierno y un sector muy minoritario que se vería beneficiado.

De culminar con éxito la aprobación de este acuerdo, tal cual se presenta, a nuestro entender, significaría el golpe final para nuestro sector industrial y nos condenaría definitivamente al triste papel de un país con su estructura de producción cada vez más primarizada y proveedora de comodities, como el de los productos agrícola-ganadero, con escasa creación de fuentes de trabajo.

Una brutal asimetría, tanto de calidad como de escala respecto de los países de la UE, implicará la firma del certificado de defunción de nuestro sector industrial, muy golpeado por las políticas de estos últimos años. Habremos renunciado entonces, definitivamente, a ser un país que agregue valor a sus productos, para convertirnos en proveedores de productos primarios, los que luego, industrializados, serán importados nuevamente con valores muy superiores y alejados a las posibilidades de acceso por parte de la población.

Por todo ello, y sin pretender agotar aquí el debate, todo lo contrario, pretendemos que este pequeño aporte constituya un disparador para debates más profundos sobre el valor estratégico y el gran instrumento de cohesión que representa nuestro proceso de integración MERCOSUR, al que, lamentablemente, en los últimos años han intentado inclusive desmantelarlo.

Finalmente, tenemos la convicción de que en estos términos, el presente acuerdo no verá la luz.




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